miércoles, 14 de octubre de 2009

A la felicidad

Pensé que sería algo complicado... y al final ser feliz se reducía a vivir... vivir mis pequeños momentos del día con esas personas que me aman, con los que me abrazan, me besan y me desean el bien. Tan simple como conducir así, beber y reír, cocinar riendo, despertar con sonrisas, acostarse a carcajadas, llamar y decir tonterías... tan simple como enseñar más los dientes que las lágrimas.
Me siento con la obligación de ser feliz. Porque no necesito más que pensar en serlo para conseguirlo. Bienvenida seas.


1 comentario:

So dijo...

La felicidad está a nuestro alcance todos los días sólo que la mayoria de las veces estamos tan cegados buscando grandes momentos que se nos escapa,lo mejor no es sólo ser feliz sino ser consciente de que se es :)