
Siempre quise llevar reloj de pulsera.
Para mi primera comunión, elegí un "casio" muy sencillo; era el regalo de mi yaya. Lo elegí con mi padre, y el buen hombre decía "Germán puedes elegir algo más chulo si quieres". Más chulo? Imposible. Tenía luz, cronómetro, una alarma y pitaba a cada hora!!
Hoy, desearía hacer desaparecer todos los relojes del mundo.
No quiero al tiempo.
Quiero despertar con el sol de la mañana quemándome la cara, quiero comer cuando tenga hambre, quiero aprender de la vida, quiero trabajar sólo cuando sea necesario. Quiero, quiero, quiero... No dejo de pedir tonterías, y lo que realmente quiero, es que el tiempo no marque mi rutina y que las horas, no acorten mi vida, porque veo que, al fin y al cabo, solamente estamos midiendo lo que dura nuestra vida en años, meses, días, horas, minutos, segundos... preferiría salir en Wikipedia como Germán, el hombre que vivió... no se sabe cuando. Pero se sabe que reía, que saltaba, que cantaba, que lloraba, que hacía de todo, menos preocuparse por el tiempo.
Mañana empiezo a ser ese Yo.