martes, 23 de diciembre de 2008

Peor que el frío

era despertar con una ilusión, al fin y al cabo con un espejismo que tarde o temprano iba a desvanecerse. Peor que el frío era sentirse tres días querido y al cuarto olvidado de corazón. Aprendió que las palabras se las lleva el viento, junto a los sentimientos, con las hojas ocres de un otoño muerto, calado por un frío penetrador. Caminó tres días sobre raíles muertos para desvanecerse un cuarto, como lo hizo la ilusión, porque era espejismo. Y todo terminó, o empezó de nuevo. Daba igual. Por aquél entonces ya le daba todo igual... Fuera ilusión, fuera espejismo, no tenía sentido, pues con quien debía imaginarlo, había desaparecido.
No podría describir la tristeza, más que con unos ojos negros, cansados de ver realidad, apagados de no sentir alegría. Describir la tristeza para él, era tener ganas de llorar, pero no encontrarle el sentido a hacerlo. La tristeza, para uno mismo, era mucho peor que el frío. Era llorarle a nada. Fue como llorarle a nadie.


Noche del 23 al 23 de Diciembre (menuda forma de volver)



2 comentarios:

Solveig Möller dijo...

¿Sabes? A mi puedes llorarme muchas veces. De hecho, puedes llorarme todas las veces que quieras. Y nunca te secaría las lágrimas. Al contrario. Dejaria que te empaparas de ella, y que te colgaran los mocos por todas partes hasta que se te quedara horrorosa. Y entonces te haría una foto y te la pondría de fondo de pantalla para que recordaras siempre lo feo que estás cuando lloras. Aunque llorar es bonito. Bonito y bueno (barato no lo se, creo que no). Yo he llorado muchas veces, ¿sabes? Soy una llorona. Tu me has hecho llorar. Malapersona, el día de mi decimoctavo cumpleaños tu me hiciste llorar. Porque me hiciste sentir la chica más feliz del mundo.

Germán dijo...

JOu sul, yo no kiero hacerte llorar... :_
lo siento vale?
y no te preocupes, q si un día necesito un codo, el tuyo estará el primero de la lista!
no lo dudes, confio en ti como en nadie, y sé q nunca me fallarás :)
te kiero carapeobonico!
muaa